Llevamos toda tu contabilidad o supervisamos la de tu equipo interno. En ambos casos: registros al día, cierres sin sorpresas, libros legalizados y cuentas anuales depositadas a tiempo. Una contabilidad de calidad es la base de todo lo demás.

Sabemos que no todas las empresas quieren (ni necesitan) el mismo nivel de servicio contable. Por eso trabajamos en dos modalidades: gestión completa, donde nosotros llevamos toda la contabilidad desde el despacho; o control externalizado, donde tu equipo interno opera y nosotros supervisamos en remoto, dando criterio y validando los cierres.
En ambas modalidades aseguramos lo mismo: registro al día, conciliaciones mensuales, amortizaciones correctas, provisiones bien aplicadas y cierres que no son una emergencia en marzo sino el resultado de haber hecho las cosas bien durante todo el año.
La contabilidad es también la base de la fiscalidad. Trabajar con nosotros en ambas áreas significa que no habrá fisuras entre lo contable y lo tributario, que los libros cuadran con los modelos presentados y que cualquier cierre fiscal parte de una base sólida.
Cubrimos todo el ciclo contable, desde el registro diario hasta el depósito de las cuentas anuales.
Revisamos tu plan contable actual, el estado de los registros y los últimos cierres. Detectamos huecos, errores y oportunidades de mejora.
Definimos qué hacemos nosotros y qué haces tú, qué herramientas utilizamos (Odoo, Contasol, A3…) y qué plazos y entregables marcamos cada mes.
Migramos saldos y datos maestros, abrimos el ejercicio en el software y empezamos con el registro y conciliación desde el primer mes.
Reuniones trimestrales para revisar KPIs, optimizar procesos y anticipar decisiones de cierre. La contabilidad deja de ser un trámite y pasa a ser información útil.
¿Empezamos? →