En diciembre de 2025, el Gobierno aprobó por sorpresa un aplazamiento de un año en la entrada en vigor de Verifactu. Desde entonces, muchos negocios han archivado el tema con un «ya me ocuparé». Es comprensible, pero es justo el movimiento que más caro sale. En Utrece llevamos meses adaptando sistemas de facturación y el patrón se repite en cada cambio normativo: quien espera al último trimestre, paga más y peor.

¿Qué es Verifactu y por qué llega?

Verifactu es el sistema que obliga a que los programas de facturación sean inalterables y trazables. Nace de la Ley Antifraude (Ley 11/2021) y se concreta en el Reglamento aprobado por el Real Decreto 1007/2023. Su objetivo es acabar con el software de «doble uso»: esos programas que permitían emitir una factura y luego borrarla o modificarla sin dejar rastro.

En la práctica, cada factura que emitas tendrá que llevar una huella digital encadenada con la anterior, un registro de eventos que no se puede manipular y un código QR. Además, podrás elegir entre enviar los registros automáticamente a la Agencia Tributaria (la modalidad que da nombre a «Veri*factu») o conservarlos tú a disposición de Hacienda. No es facturar distinto de cara al cliente: es que por debajo, el programa deja de poder hacer trampas.

¿Qué ha cambiado con el aplazamiento a 2027?

El Real Decreto-ley 15/2025, publicado en el BOE el 3 de diciembre de 2025 y convalidado por el Congreso el 11 de diciembre, retrasó un año el calendario obligatorio. Las nuevas fechas son:

  • 1 de enero de 2027 — para las sociedades y entidades que tributan por el Impuesto sobre Sociedades.
  • 1 de julio de 2027 — para el resto de empresarios y profesionales, fundamentalmente autónomos y pymes en IRPF.

El motivo del retraso fueron las quejas de patronales y asociaciones de autónomos, que alegaban falta de preparación para cumplir los requisitos técnicos a tiempo. Es decir: no se ha suavizado la norma, solo se ha dado más margen.

Cuidado: el aplazamiento no suspende las obligaciones técnicas

Aquí está el matiz que a casi nadie le cuentan. Lo que se ha aplazado es la fecha en la que tú estás obligado a usar un sistema conforme. Pero el Reglamento sigue plenamente vigente y los fabricantes de software ya están obligados a tener sus programas adaptados. Las obligaciones técnicas que derivan de la Ley Antifraude no se han suspendido.

¿Qué significa esto para ti? Que muchos programas de facturación ya están sacando sus versiones compatibles este mismo año. No tienes que esperar a 2027 para poder adaptarte: la herramienta para hacerlo bien ya existe hoy. El plazo extra es para que lo hagas con cabeza, no para que lo ignores.

Por qué esperar al último momento es el error más caro

Es, con diferencia, el error que más vemos. Y no es nuevo: pasó con el SII, pasó con los TPV, pasa con cada cambio. El razonamiento de «tengo hasta 2027» tiene tres problemas concretos:

  • Los proveedores se saturan. Cuando se acerca un deadline fiscal, los fabricantes de software y las asesorías reciben una avalancha. La atención se ralentiza y el margen para resolver imprevistos desaparece.
  • Migrar con prisas genera errores. Cambiar de sistema de facturación toca tus datos de clientes, tu contabilidad y tu operativa diaria. Hacerlo en diciembre, contrarreloj, es la receta para arrastrar fallos todo el ejercicio siguiente.
  • Pierdes la oportunidad de mejorar. Adaptarse a Verifactu obliga a revisar cómo facturas. Hecho con tiempo, es el momento perfecto para ordenar procesos. Hecho con prisa, solo «pones un parche» para cumplir.

Nuestra recomendación es sencilla: trata 2027 como si fuera 2026. Adaptarte ahora no cuesta más, y te ahorra el cuello de botella que llegará seguro.

¿Cómo sé si mi sistema de facturación ya cumple?

La forma más rápida es hacerte tres preguntas:

  1. ¿Facturas con un programa o con hojas de cálculo / Word? Si usas Excel o documentos editables, no hay adaptación posible: necesitarás un sistema de facturación real.
  2. ¿Tu programa ya menciona Verifactu o «Ley Antifraude» en sus actualizaciones? Pregúntale directamente a tu proveedor si tiene previsto adaptarse y cuándo. Si no lo tiene claro, es una señal de alarma.
  3. ¿Tus facturas llevan ya huella digital y QR? Si tu software es reciente y conforme, probablemente ya lo esté incorporando.

Si dudas en alguna, es buen momento para revisarlo con tu asesoría antes de que el tema se vuelva urgente.

¿Necesito Odoo para cumplir con Verifactu?

No necesariamente, y conviene ser honesto con esto. Odoo —el sistema de gestión con el que trabajamos desde 2018— puede ser una solución muy interesante, sobre todo si además quieres integrar facturación, contabilidad e inventario en una sola plataforma. Pero cada empresa es un mundo: hay negocios a los que les compensa, y otros a los que les basta con actualizar el programa que ya usan.

Lo importante no es la herramienta concreta, sino que el sistema cumpla la norma y se ajuste a cómo trabajas. Si ya tienes un buen programa que va a adaptarse, perfecto. Si estás replanteándote tu operativa de todas formas, entonces sí merece la pena estudiar si un cambio mayor compensa.

Hasta la fecha hemos acompañado a cerca de 25 clientes en la transición hacia sistemas de facturación conformes con la nueva normativa. La conclusión es siempre la misma: los que arrancaron pronto apenas notaron el cambio; los que lo dejaron para el final lo vivieron como una urgencia evitable.

El aplazamiento no es una excusa para no hacer nada, es una oportunidad para hacerlo bien. Adaptarse con tiempo cuesta lo mismo que hacerlo con prisas, pero te ahorras los errores y el agobio de última hora.

— Esteban Acarregui, Economista Asesor Fiscal en Utrece

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Preguntas frecuentes

¿Verifactu es obligatorio en 2026?

No para la mayoría. El Real Decreto-ley 15/2025 aplazó la obligación: las sociedades que tributan por el Impuesto sobre Sociedades deben cumplir desde el 1 de enero de 2027, y el resto de empresarios y autónomos desde el 1 de julio de 2027. Aun así, los requisitos técnicos que deben cumplir los programas de facturación ya están vigentes.

¿Qué pasa si mi software de facturación no se adapta a tiempo?

Usar un programa que no cumpla los requisitos de inalterabilidad, trazabilidad y conservación puede acarrear sanciones de hasta 50.000 euros por ejercicio, tanto para quien lo usa como para quien lo fabrica o comercializa. Por eso conviene comprobar con tiempo que tu sistema actual está adaptado o tiene previsto estarlo.

¿Verifactu y la factura electrónica obligatoria son lo mismo?

No, son normativas distintas que suelen confundirse. Verifactu (Reglamento RD 1007/2023) regula cómo deben comportarse los programas de facturación para que no se puedan manipular. La factura electrónica obligatoria entre empresas procede de la Ley Crea y Crece y aún está pendiente de su desarrollo reglamentario. Cumplir una no implica cumplir la otra.

¿Tengo que cambiar de programa de facturación obligatoriamente?

No necesariamente. Si tu programa actual va a adaptarse a Verifactu, basta con actualizarlo cuando el fabricante publique la versión compatible. Solo necesitas cambiar si usas hojas de cálculo, facturas en Word o un software que no vaya a cumplir la norma. Lo recomendable es preguntar a tu proveedor si tiene previsto adaptarse.